lunes, 7 de enero de 2013

Nada hay imposible para Dios

Dios es
maravilloso

Todos los días son
experiencias con el Señor, en esta ocasión me gustaría compartir uno de los
momentos mas dificiles que hace pocos años atrás vivimos

Una mañana, Domingo para ser mas especifica mi esposo comenzaba un nuevo
trabajo
En la mañana me encontraba preparando el desayuno y a mi esposo que le
gustaba el café muy caliente se lo puse encima del gabinete de la cocina

Cuando en esos momentos mi hijo menor que tendría un añito y medio entra en
la cocina y no me da tiempo de sacarlo y con sus manitas agarra la taza de café
y se le cae sobre su pecho

Como madre grité desesperada pues sabia lo que era una quemadura grande ya
que en una ocación lo viví lo cual aunque no lo entendía pero que en ese momento
me ayudo para clamar a Dios y rogarle con toda el alma que le quitara el dolor
como lo habia hecho conmigo

Mi esposo toma a nuestro hijo y lo lleva al baño para que se refrescara con
el agua y yo seguia clamando a Dios esto fué cosa de unos pocos minutos cuando
entro al baño y tomo a mi hijo el niño queda en completo silencio como si no
tuviera nada de dolor y al fijarme veo que su piel se le habia salido

Corrimos de inmediato hacia el medico ellos solo le untaron una crema y así
lo traje a mi casa

El lunes cuando vi a mi hijo note que había perdido la piel de su tetillita
y tenia toda la piel al descubierto, le compramos unas cremas especiales para
quemaduras pero para mi aquello era terrible de ver a mi hijo en aquel
estado.

Lo llevamos nuevamente al medico y el nos dijo que el no podría vestir nada
de ropita y que tomaria como un mes en que pudiera ser vestido

Llega el martes y seguiamos clamando a Dios por el, de hecho todos
dormiamos en un mismo cuarto para poder cuidarlo de que no se lastimara,
mientras le untaba la crema cantaba a Dios con un dolor en mi alma pero solo
podia cantar a Dios y clamar a el

El martes llevo a mi hijo al medico nuevamente pues su piel supuraba
terriblemente y no sabia que hacer, al verlo las enfermeras me dijeron que
tenian que raspar su piel para poder limpiar todo, a mi se me partió el alma y
ademas que tendria que esperer mucho rato hasta que el medico lo viera pues
estaba aquel lugar lleno de pacientes.

Tomé a mi niño y pensé lo llevaré a casa hasta tanto sea su turno y
regresare al medico. Cuando llegué a mi casa me tire de rodillas y delante de
Dios derrame mi alma sabiendo que Dios es grande y que nada hay imposible para
Dios. Le dije Señor no permitas que raspen el pecho de mi hijo, no lo permitas
Señor.

Salimos hacia el medico nuevamente en esta ocación no pude entrar me quedé
en el vehiculo y alli clamaba a Dios: Señor ayudalo, pon tu mano y al ratito
salió mi esposo con nuestro hijo y Dios no permitió que aquellas enfermeras
tocaran a mi hijo, el medico me mando a decir a travez de mi esposo que cojiera
y pusiera a mi hijo en el baño y dejara correr el agua fresca para poder limpiar
toda la supuración que el tenia.

Esa misma noche mientras estaba recostada al lado de la cama de mi hijo me
quedé dormida y asi como estaba recostada soñé que estábamos en el cuarto y vi
una luz brillante que se acercaba a la habitación y se paró justo al pie de la
cama de mi hijo, pero que era tan brillante que lo único que vi fue a un ser con
sus cabellos blancos y sus ojos eran como llamas de fuego cerré mis ojos pues la
luz era demasiado brillante y oí una voz dulce que me preguntó que tu quieres y
al ratito quedé despierta


El miércoles cuando lleve a mi madre a su casa hablamos ella y yo de las
cosas que hace Dios y como aun en los momentos dificiles hay que seguir
confiando y adorando al Señor, que nuestra alma se duele es así, pero Dios que
nos conoce ha prometido que estaría con nosotros hasta el fin. Cuando regreso
sola a mi hogar de vuelta en el camino ya no oraba en voz baja sino que a voz en
cuello clamaba a Dios y recuerdo que Dios me habló y me dijo que el se iba a
Glorificar.¡ALELUYA!

Ese miércoles en la noche cuando chequeo a mi niño veo todo su pecho con
sangre mi esposo lo toma en brasos y lo limpia poco a poco, y luego lo acostó y
me fui de rodillas ante el Señor, me sentía ya sin fuerzas pero recuerdo que
mientras oraba como a las 3:00 de la Mañana me quedé como dormida y a la misma
vez despierta y sentí a Dios como si hubiera estado en mi sala y hubiera
cubierto por completo la sala y así estuve hasta el amanecer, a todo esto
mientras pasaban los dias a pesar de la situación en mi hogar se sentía la
presencia de Dios Grandemente

Llega el dia Jueves note que el nene estaba mucho mejor ¡Gloria a Dios!

Llega el Viernes y tenia que llevar a mi hijo nuevamente al Doctor pero que
maravilloso y Grande es Dios, nuestro hijo estaba completamente sanado su piel
como recién nacido recuerdan que les habia dicho que habia perdido su tetillita
pues ahora alli estaba completamente ¡Bendito sea Dios!

Lo vesti y lo llevamos al medico ,cuando las enfermeras lo vieron no lo
podían creer y decian: Pero si lo vimos hace unos dias como es posible, yo lo
único que decia era Dios lo sanó para mi era algo maravilloso, estaba viendo
como Dios me lo había dicho que el se glorificaría, luego cuando lo ve el medico
queda sorprendido y el se acercaba a su pecho y lo miraba y lo miraba y volvia y
lo miraba y le hablé de las maravillas del Señor solo tuvo que aceptar que Dios
hace Milagros
¡ Glorificado sea el Señor !

Tu que has leido este testimonio el cual es verdadero de nuestra propia
experiencia permiteme decirte Que Dios es Grande, quizás estás pasando momentos
dificiles en los cuales no puedes entender el por que de las situaciones , Lo
único que puedo decirte es como dice la escritura: Yo sé que mi redentor vive y
que algun dia Dios nos mostrará las cosas claramente y que ahora nos mantengamos
confiando plenamente en él nuestra ayuda ,refugio,socorro fortaleza,todo lo es
él y que nos sostiene aunque pareciera como sino pudieramos seguir hacia
adelante
Nosotros dependemos enteramente de Dios no lo sueltes por nada, sin el nos
morimos
Para la Gloria de
Dios
Hermana Aileen, Oración por nuestros hijos

1 comentario:

Dios les bendiga. Gracias por haber estado con nosotros